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Los ETF: lo que conviene entender

El equipo editorial de Finvygo· 6 min de lectura

Los ETF ocupan un lugar creciente en las carteras. El principio es sencillo, pero conviene entender algunos mecanismos antes de tener uno, aunque solo sea para leer bien su rentabilidad.

Un fondo indexado que cotiza en bolsa

Un ETF es un fondo que busca reproducir la rentabilidad de un índice y cuyas participaciones se negocian en bolsa como una acción ordinaria.

De ahí se derivan dos cosas. La primera: tener una participación equivale a tener una fracción de todos los valores del índice, lo que da una exposición amplia con una sola línea. La segunda: el precio evoluciona de forma continua durante el horario de mercado, a diferencia de un fondo clásico valorado una vez al día.

Réplica física o sintética

Un ETF de réplica física posee realmente los valores del índice, en su totalidad o por muestreo.

Un ETF de réplica sintética no los posee: obtiene la rentabilidad del índice mediante un contrato de permuta con una contraparte, normalmente un banco. El resultado buscado es el mismo, pero se añade un riesgo de contraparte, regulado pero real. Este punto figura en la documentación del fondo, bajo el método de réplica.

Diferencia de seguimiento y comisiones

Un ETF nunca reproduce su índice de forma idéntica. La brecha entre ambos, la diferencia de seguimiento, procede de las comisiones de gestión, los costes de transacción y el tratamiento de los dividendos.

Las comisiones anunciadas no cuentan por tanto toda la historia: dos fondos con las mismas comisiones pueden seguir su índice con distinta fidelidad. En periodos largos, esa brecha se capitaliza como todo lo demás.

Lo que el índice contiene realmente

Comprar un ETF es comprar un índice, y los índices no son neutros. Muchos ponderan las empresas según su tamaño, de modo que las mayores capitalizaciones representan una parte principal.

Un índice amplio puede así estar mucho más concentrado de lo que parece, en unas pocas empresas o sectores. Revisar la composición y las primeras posiciones evita creer en una diversificación que no existe. En Finvygo, un ETF se sigue como cualquier otra posición, con valoración automática y su peso en tu patrimonio.

Un ETF es una herramienta, no una categoría homogénea: dos fondos que siguen el mismo índice pueden diferir en método de réplica, comisiones y fidelidad de seguimiento. Estos datos figuran en la documentación regulada del fondo, que conviene consultar antes de invertir.

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